"Siembra un Árbol, Siembra Vida": Más de 100 niños y niñas dan vida a jornadas de reforestación en la Carretera Austral.
- Fundación Kiñewen Elemental Natura

- 30 jun
- 3 min de lectura
Los pasados 15 y 16 de junio, el primer tramo de la Carretera Austral se llenó de vida, comunidad y compromiso gracias a las actividades de nuestro programa "Siembra un Árbol, Siembra Vida". En la Fundación Kiñewen vivimos dos jornadas inolvidables de reforestación en terreno, colaborando codo a codo con cinco escuelas rurales de la comuna de Puerto Montt: Caleta La Arena, Chaicas, Lenca, Pichiquillaipe y Chamiza.
Esta iniciativa benefició directamente a más de 100 estudiantes y 15 profesores, quienes se convirtieron en los verdaderos guardianes de su entorno, transformando el aprendizaje del aula en una experiencia práctica y con raíces profundas.
Este hito cobra especial relevancia ya que este es el tercer año consecutivo que la Fundación Kiñewen realiza esta gran jornada. Desde sus inicios, esta iniciativa ha contado con el valioso apoyo de la empresa "8 Vientos", consolidando una alianza de tres años de trabajo conjunto. Ambas organizaciones han caminado de la mano con el firme objetivo de desarrollar estas jornadas de reforestación y contribuir activamente a la compensación de emisiones de CO2, haciéndolo siempre desde una mirada profundamente significativa, con sentido de pertenencia territorial y con un fuerte componente formativo para las comunidades locales.
En el marco del programa y gracias al respaldo técnico de la Fundación Alerce 3000, logramos el trasplante exitoso de más de 200 árboles nativos. Estas especies provienen del vivero de plantas nativas de Vodudahue, administrado por dicha fundación, cuyo equipo no solo proveyó los árboles, sino que también nos acompañó en terreno dictando talleres didácticos de reforestación.
Conscientes de que la acción debe ir de la mano con el conocimiento duradero, esta doble jornada estuvo acompañada de la entrega de material pedagógico exclusivo, diseñado especialmente por el equipo de Fundación Kiñewen. Este recurso busca facilitar el desarrollo educativo integral dentro de las aulas, entregando herramientas prácticas a los docentes para dar continuidad a lo aprendido en el exterior.
El impacto de esta actividad caló hondo en las comunidades educativas, reflejando la realidad y los desafíos pedagógicos de las escuelas de la zona.
Jaime Almonacid, director de la Escuela Rural de Lenca, compartió su profunda gratitud y destacó el valor de este encuentro:
"Recibimos esta instancia con el corazón lleno de gratitud. Para nuestra comunidad escolar, no se trató solo de plantar árboles, sino de vivir una experiencia profundamente significativa que conecta de forma directa con nuestros objetivos de aprendizaje y con los desafíos institucionales que nos hemos propuesto. Ver a nuestros niños conectarse de esta manera con su tierra nos impulsa a seguir fortaleciendo nuestras acciones ambientales y a consolidar el sello verde de nuestra escuela."
Por su parte, Liz Triviño, directora de la Escuela de Pichiquillaipe —un establecimiento de carácter multigrado—, resaltó la hermosa transversalidad de la jornada al ver trabajar juntos a estudiantes desde prebásica hasta sexto básico:
"Fue conmovedor presenciar cómo todos nuestros alumnos, desde los más pequeñitos de prebásica hasta los más grandes de sexto básico, se unieron en un solo propósito. Mostraron un interés genuino, un compromiso admirable y un profundo respeto por su medio ambiente. Lo más hermoso fue verlos reconocer con propiedad las especies nativas que cohabitan con ellos diariamente en su territorio, apropiándose de su entorno cultural y natural con orgullo."
El entusiasmo que mueve montañas
Sin duda, la gran inspiración de este encuentro fue el entusiasmo desbordante de los niños, niñas y sus profesores. Ver sus manos en la tierra, las sonrisas compartidas y el orgullo tras haber plantado un árbol nativo es el reflejo vivo de que el cambio cultural ya está en marcha en el territorio.
Desde Fundación Kiñewen, queremos hacer un reconocimiento especial a los docentes de las cinco escuelas rurales participantes. Su labor trasciende las asignaturas tradicionales, asumiendo con gran responsabilidad el desarrollo de la educación ambiental. Su rol es clave para formar estudiantes conscientes, con identidad y profundamente comprometidos con el resguardo de sus valiosos entornos naturales y culturales.
Como fundación, estamos convencidos de que la conservación es un reflejo directo de la educación y de la integración de la comunidad en estas acciones de protección. Es por ello que queremos seguir instando y abriendo espacios para la integración activa de las comunidades locales junto al quehacer científico, haciéndolo accesible y cercano para todos y todas las habitantes de este territorio.
Para cerrar este hito, Catalina Higueras, Fundadora y Directora Ejecutiva de Fundación Kiñewen, compartió una profunda reflexión sobre este camino recorrido:
"Cuidar nuestra tierra es un trabajo de hoy que florecerá mañana. Con 'Siembra un Árbol, Siembra Vida', cumplimos tres años reafirmando nuestro compromiso con el territorio y sus futuras generaciones, un logro que es posible gracias al apoyo y la confianza de quienes comparten nuestra visión."
¿Quieres ver más de esta gran experiencia?
Te invitamos a revisar el registro completo de sonrisas, talleres y reforestación en nuestra Galería Principal de Imágenes (https://www.fundacionkinewen.com/material-audiovisual)





































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